Juan Ponte reivindica la función de los bosques como «escudo climático» y herramienta clave para combatir la despoblación y garantizar el futuro sostenible de Asturias

0
90

El director general de Agenda 2030, Juan Ponte, ha defendido el papel estratégico de los bosques como un “escudo climático” para garantizar el futuro sostenible de Asturias y ha subrayado que la protección de los ecosistemas forestales resulta esencial tanto para afrontar la crisis climática como para impulsar el desarrollo de las zonas rurales.

Ponte participó ayer en los actos organizados en A Caridá, en el concejo de El Franco, con motivo del Día Mundial del Medioambiente, celebrado este año bajo el lema Bosques sabios, Asturies viva. Durante su intervención, aseguró que la conmemoración constituye una oportunidad para recordar que la conservación del patrimonio natural debe ir acompañada de un modelo de desarrollo “socialmente responsable y medioambientalmente sostenible”. A su juicio, si Asturias quiere seguir siendo un referente como paraíso natural, debe reforzar su compromiso con estos objetivos y con la protección de los recursos que garantizan la calidad de vida.

Ponte destacó también que los bosques representan uno de los principales pilares de sostenibilidad por su capacidad para generar cohesión social y fortalecer la resiliencia frente a los efectos del cambio climático, así como para actuar como sumideros naturales de carbono.

El director general también incidió en la función delos bosques en la conservación de la biodiversidad y en la protección de los recursos hídricos, dos elementos fundamentales para garantizar el equilibrio ecológico del territorio. Ponte puso el foco  asimismo, en la dimensión social y económica de la gestión forestal, una  herramienta eficaz para hacer frente al reto demográfico que favorece la creación de empleo verde y contribuye a fijar población en las zonas rurales.

Así, defendió la necesidad de impulsar políticas que permitan aprovechar de manera eficiente los recursos forestales sin poner en riesgo su conservación y defendió la importancia de desarrollar estrategias integrales de prevención de incendios. Además, abogó por abordar la protección del patrimonio forestal desde una perspectiva amplia que combine conservación, desarrollo rural y prevención.

Durante el acto, el director general insistió en que Asturias dispone de un extraordinario patrimonio natural que constituye uno de sus principales activos de futuro y cuenta con un auténtico «pulmón verde», cuya fortaleza depende de la capacidad colectiva para protegerlo y preservarlo frente a los desafíos ambientales de las próximas décadas.