GEA instala la primera sala de ordeño rotativa semi robotizada de 50 puntos en Asturias

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La profesionalización de las ganaderías del sector lácteo evoluciona y la automatización, digitalización y soluciones inteligentes para producir leche de manera rentable y sostenible son una realidad. GEA Westfalia ofrece soluciones a los ganaderos para maximizar su productividad y calidad de la leche. Ganadería Cancello S.L. de Coaña dispone desde mediados del mes de enero de una sala de ordeño robotizada de 50 puntos T8900, la primera de sus características en Asturias y en la Cornisa Cantábrica.

En Coaña, Ganadería Cancello S.L. ha marcado un hito en Asturias y en la Cornisa Cantábrica con la instalación y puesta en marcha de una sala de ordeño rotativa semirobotizada con 50 puntos T8900, de la marca GEA Westfalia. En esta explotación de producción láctea se ordeñan cerca de 500 vacas. Ahorro de tiempo y mano de obra, ya que el ordeño lo gestionan tres personas son algunas de las ventajas de esta sala que El Campo de Asturias visitó al cuarto día de su funcionamiento, donde ya se percibía el bienestar de los animales, que rumiaban mientras se ordeñaban. “Esta sala funcionando al 100% puede ordeñar 325 vacas por hora. En una explotación ganadera de este volumen, es la opción más acertada por si se quisiera aumentar producción y número de animales”, explica José Antonio Rodríguez, distribuidor de GEA Westfalia en Asturias.

José Peláez, titular de Ganadería Cancello, visitó varias instalaciones antes de tomar la decisión, siempre confiando en GEA, marca de su anterior sala que disponía de 18 puntos y ya se le quedaba pequeña. Más que nada por el tiempo que requería cada ordeño matinal (a las 06:00 horas) y de tarde (a las 17:00 horas), ya que cada ordeño les llevaba cinco horas mientras que en la actualidad no llega a tres. La nave donde se ha instalado la sala de ordeño es de nueva construcción a través de un Plan de Mejora.

Una nave alberga a las vacas en producción que a través de un corredor y pasillo, llegan a la nave de ordeño y posteriormente regresan solas a su nave, al igual que entran solas al ordeño. La sala rotativa giratoria con 50 puntos es circular y en funcionamiento no deja de girar, saliendo una vaca y entrando otra tras llenar los 50 espacios disponibles para los animales. Se trata de un sistema continuo sin esperas.

En la entrada de la sala se identifica a cada animal mediante los sensores que lleva el collar de cada vaca, datos que van al ordenador central que recoge y muestra la información de la producción y conductividad individual además de otros datos como pueden ser la detección de celos, la rumia, tiempo acostada… Estos datos son la mejor herramienta para estar preparados ante cualquier incidencia.

Tres personas son capaces de gestionar el ordeño de las vacas: una para limpiar las ubres, otra para colocar las pezoneras y otra para sellar. “Existe un robot de sellado que aún está por decidir si lo incorporaremos o no”, explica el ganadero.

El corazón de la sala de ordeño rotativa está en un foso circular con un diámetro de 14 metros. La parte de arriba donde están los cubículos para 50 animales y las pezoneras para el ordeño gira sobre una plataforma en el punto central del foso donde entra tanto el vacío como la corriente. “Aquí están los medidores, los pulsadores y la parte electrónica de la sala de ordeño. Elegimos instalar la sala con foso por comodidad, ya que si hubiese alguna complicación se puede estar ordeñando y reparando en la zona del foso”, explica José Peláez. La leche del ordeño tras registrar todos los datos de interés a través del software de GEA, DairyPlan, van al ordenador, donde el ganadero puede ver en todo momento cualquier dato tanto de la sala como de cualquiera de sus animales.

En la entrada de la sala, una pantalla grande facilitará la información visualmente a la persona que gestiona el ordeño y a través de voz. “Gracias a la pantalla, se controla la información de todos los animales por si hay alguna incidencia, por ejemplo, avisa si entra una vaca con antibiótico que no se puede ordeñar o si hay la leche de algún cuarterón no se puede incorporar la leche al tanque”, explica José Antonio Rodríguez. El distribuidor de GEA Westfalia en Asturias tardó tres meses y medio en instalar esta sala de ordeño rotativa en la ganadería coañesa y reconoce que en los últimos años, todo ha evolucionado mucho para mejor, “ahora las salas disponen de más electrónica, están automatizadas”.

Este nuevo modelo de sala, según José Antonio Rodríguez, cuenta con más amplitud en los cubículos individuales de las vacas en ordeño y además “es más sostenible, ha reducido el consumo, ya que todo funciona con variador de frecuencia, tanto los dos motores que mueven la máquina, como cada bomba individual de leche, supone un gran ahorro energético, además de que en la sala de ordeño no produce ruido, las vacas giran rumiando durante el proceso lo que constata el bienestar de los animales”.

La sala GEA R 9500 aúna un amplio conocimiento del ordeño orientado a la práctica y una experiencia líder en el desarrollo. Los servicios innovadores prestados por los equipos de expertos de GEA completan el concepto. El servicio y el mantenimiento pueden realizarse durante el ordeño, y el cliente se beneficia de procesos fluidos sin tiempo de inactividad. El software de monitorización GEA FarmView facilita a su técnico de servicio la comprobación de su sistema de ordeño automatizado mediante un diagnóstico online.

Visitamos la ganadería cuando faltaban aún los últimos detalles por instalar como la pantalla en la entrada al ordeño, o la toma de muestras y medidores de leche en el foso para facilitar el trabajo a los controladores.

Ganadería Cancello S.L. es un ejemplo de la profesionalización de la ganadería de producción láctea en Asturias, que se está preparando para hacer frente a lo que venga en el futuro. La reducción de número de ganaderías favorecerá el crecimiento de producción y número de animales de las que continúen y deberá de tener un sistema de ordeño que facilite el trabajo además de herramientas, como son actualmente los datos, para un mejor manejo de la explotación, que a fin de cuentas, tiene como objetivo la eficiencia y rentabilidad sin olvidar la sostenibilidad y el bienestar animal.

GEA es una marca innovadora que ofrece a sus clientes la máxima confianza ofreciendo un seguimiento continuo y servicio de mantenimiento. José Antonio Rodríguez, su distribuidor en Asturias cuenta con muchos años de experiencia y se adapta a las necesidades de cada ganadero teniendo instaladas en Asturias salas de ordeño de diferentes características y robots de ordeño de última generación. Para él, la instalación de esta primera sala de ordeño rotativa de 50 puntos en la región es una satisfacción, pero más importante es comprobar las ventajas que le ofrece al ganadero en su trabajo diario así como el bienestar animal. El camino del futro en las explotaciones ganaderas pasa por la automatización.