Ganaderos y Asturias Ganadera exigen la revisión de los baremos de daños del lobo

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Ganaderos y representantes de Asturias Ganadera se reunieron con David Villar, director general del Medio Natural y Planificación Rural; Cristina de Diego, jefa del Negociado de Daños; Rodrigo Suárez Robledano, director del Parque Nacional de Picos de Europa, e Íñigo Fernández, Coordinador de la Guardería.
La reunión tenía un fin muy específico: la revisión de los baremos por daños de lobo para los potros pesados no reconocidos como tales. El baremo recientemente actualizado no contempla el valor real de los potros pesados procedentes de razas mixtas y cruzadas. Algunos de los ganaderos presentes, de Llanes (Xuan Valladares), Grao (Antonio Nieto), Boal (Fernando Quintana), Villayón (Manuel Queipo) y Castropol (Ramiro Linares), mostraron facturas que demostraban un valor medio de 812, 880 y 1.083 € por los potros de sendos ganaderos, que están cobrando a la ridícula cifra de 180 €. Y eso cuando la media del ganado muerto no era encontrado o reconocido como daño en más del 50% de media entre los asistentes, lo que hace que en cada daño real no yaya ni 90€ de compensación.
Hubo sintonía en cuanto a que este agravio debe terminar, e incluso se pusieron fechas (este verano) para que una modificación en el baremo sea ya eficaz, si bien no se pudieron establecer con detalle algunas de las herramientas concretas para valorar las tipologías de los potros, y fijar los precios, que deberán ser revisados semestralmente en virtud de los cambios en el mercado. El propio David Villar ofreció una reunión en octubre con Asturias Ganadera para revisar la correcta implementación de estas medidas. También se fijó una fecha límite para que comience a funcionar un sistema que garantice pagos en tres meses: diciembre de 2022. Entre los presentes lo normal es que llegue a un año, y se conocen retrasos superiores a los dos años.
Sin embargo, no hubo intención ninguna en valorar cómo compensar los daños reales por métodos indirectos, estadísticos, declaraciones responsables, etc., cerrando de momento la posibilidad de acercarse a un cobro verdaderamente justo. También se comprobó que alguno de los recursos y alegaciones que a título particular algunos presentes habían elaborado para reclamar pagos justos no llegaron o no fueron atendidos.