Ramón Artime: “Se abre un periodo de negociaciones complicado respecto a la futura PAC”

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Muchas son las preocupaciones del campo asturiano, en gran medida coincidentes con las que existen a nivel estatal. Tras el reconocimiento de haber dado la talla en abastecimiento durante la pandemia, el sector espera obtener además del respeto, el reconocimiento a la importante labor que desarrolla un sector esencial como el primario. Su preocupación más inmediata, la negociación de la futura PAC.

-¿Cómo valora la negociación de la PAC?

-El campo español va a recibir un 10% menos de los fondos de la PAC, es incuestionable. El Ministerio juega con que posiblemente el reparto de los fondos europeos se realice de otra forma, en tanto en cuanto no sepamos cómo va a ser, no podemos opinar. Se abre un periodo de negociaciones entre el sector y la propia Administración complicado y posiblemente  tendremos un otoño caliente en el campo español. No se nos da la importancia que tenemos y la reivindicamos en función de lo que el sector demostró durante la pandemia. Europa también tendrá que plantearse por qué política agrícola apuesta, España no solo produce para el consumo nacional, somos exportadores y abastecemos los mercados del norte de Europa. Las políticas que pretenden pueden estar equivocadas.

-En Asturias se defiende el modelo de ganaderías en extensivo, familiares, sostenibles… que encajan en el modelo europeo.

-Lógicamente todas las ganaderías en Asturias de carne y de leche son explotaciones familiares, les falta ser rentables. Lógicamente no se miden por su dimensión, sino por su gestión y formas de producción. El norte de España tiene un modelo de explotación parecido, pero necesita apoyos claros por parte de las Administraciones, no pido ayudas directas, pero sí programas de actuación porque tenemos problemas medio ambientales, de gestión de residuos… Habrá que saber de una vez por todas si creemos en este sector y en Asturias sobre todo, porque el sector agroalimentario tiene casi 20.000 cotizantes a la Seguridad Social.

-¿Se cumple con la reforma de la Ley Agroalimentaria que tiene que garantizar precios en origen?

-No hay posibilidad con la legislación actual de que ninguna administración garantice precios, o cambia la legislación o seguimos como estamos. Llevamos muchos años escuchando a las administraciones fijar precios de costes de producción, no queremos solo eso, además de cubrir costes necesitamos tener beneficios, porque vivimos de lo que trabajamos. Estamos en un país con 3 millones de parados, el campo necesita trabajadores y no los encontramos. Dicen que el salario es pequeño, pero si el productor vende los melocotones a 0,20 y en el supermercado cuestan 2 euros… En España falla el movimiento cooperativo, no podemos tener 5.000 cooperativas, hay que tener pocas y fuertes, y llegar a conseguir rentabilidad para los productores.

-¿Qué opina de la problemática del lobo?

-Lo tenemos claro, hay que aplicar el Plan de uso y gestión que se aprobó en Asturias y mejorarlo si se puede. El tema del lobo no se va a arreglar viendo los debates públicos que se están abriendo los últimos días. Los defensores del lobo acusan a los ganaderos de que no cuidamos el ganado y es una falacia, o que estamos sembrados de dinero público, insultar a los gobiernos sean del signo que sean no es la solución. Hay que sentarse, hablar y buscar una solución. Si no es así acabará en un enfrentamiento. Nadie tiene vacas, ovejas o cabras para que se las coma el lobo, ni para vivir de una indemnización de daños. Hay que abrir un debate claro, y no hay que esperar más porque los lobos están en la rasa costera. No queremos exterminar el lobo, pretendemos que haya un equilibrio y que ser ganadero no tenga una dificultad añadida, ya tenemos bastantes. Ya pasó con el jabalí, se sacrifican cuando entran en el campo San Francisco de Oviedo, pero cuando entran en la tierra de fabas de un paisano, no pasa nada. No se solucionan los problemas con insultos, y los ganaderos nos sentimos insultados por los ecologistas, habría que ver quien recibe más dinero, si ellos o nosotros.

-¿Hay suficiente apoyo para la continuidad en el campo?

-El camino está en apoyar a los que ahora mismo están en el sector, a los que en los últimos 20 años se incorporaron a las explotaciones y siguen ahí, de ellos y de sus hijos dependerá el futuro de la ganadería en Asturias. Si esos padres llevan una vida digna, tienen unos rendimientos y sus hijos ven que sus padres son felices en la explotación, hay posibilidades de que esos hijos puedan seguir. Si no es así no hacemos nada. Le pedí al consejero, Alejandro Calvo, que mirase atrás, a la gente incorporada en los últimos 20 años cobrando ayuda y cuántos siguen al frente de su explotación, quizás llevamos una sorpresa. El dato es clave para saber si podemos seguir en la línea o es equivocada.

-¿Qué opina de la nueva presidencia de CLAS?

-Con el nuevo presidente de Central Lechera Asturiana se abre una nueva etapa. Desde Jesús Sáez de Miera nadie había conseguido una confianza tan amplia de la Asamblea. Comparto el análisis público de los retos que nos presenta y la imprescindible paz social que se necesita para afrontarlos. Esa paz social tuvo su inicio con la salida de quien durante años alimentó lo contrario y que no fue otro que Pedro Astals. Estoy convencido de que Alberto Álvarez será un buen presidente.