El Gobierno de Asturias quiere convertir el Polo de Innovación del Occidente en un instrumento estratégico para modernizar el sector agroalimentario y ganadero, impulsar el emprendimiento tecnológico y generar nuevas oportunidades de actividad económica en el medio rural. El Principado planea que la sede de este proyecto en Luarca/L.luarca se convierta en un centro de escalado industrial para tecnologías relacionadas con la digitalización y la formación de profesionales especializados, que ayudará a las compañías a adoptar los avances de la industria 4.0, como la inteligencia artificial, la robótica o el internet de las cosas, entre otras.
Los consejeros de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, y de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, han defendido las oportunidades que ofrece este proyecto en el occidente asturiano durante la inauguración de la jornada Paraíso Natural Impact. El encuentro, en cuya apertura ha participado también el alcalde de Valdés, Oscar Pérez, reúne a empresas, startups, inversores, administraciones y agentes del ecosistema innovador con el objetivo de activar proyectos vinculados al futuro del medio rural.
El Gobierno del Principado plantea el polo como un entorno de experimentación y escalado industrial, donde empresas y emprendedores puedan validar soluciones tecnológicas antes de su despliegue a gran escala. Entre las líneas de trabajo se incluyen el desarrollo de software de gestión para el sector lácteo, la sensorización de explotaciones o la robotización de procesos productivos.
Además, el proyecto contará con un importante componente formativo, orientado a capacitar a profesionales en el uso de nuevas tecnologías y facilitar la incorporación de jóvenes al sector, tanto por cuenta ajena como a través del emprendimiento, y favorecer de esta forma el relevo generacional. El objetivo es que Luarca/L.luarca se convierta en la sede de un centro capaz de atraer proyectos innovadores y consolidar nuevas actividades económicas en la comarca.
El Polo de Innovación del Occidente formará parte de la red de polos tecnológicos que el Ejecutivo está desplegando para reforzar la cohesión territorial y diversificar la economía asturiana a través de la innovación. Este modelo conecta diferentes espacios especializados en ámbitos como la agroalimentación, en el caso del antiguo pozo de Carrio; la economía del dato, del pozo San Jorge; o el desarrollo industrial, en Valliniello (Avilés), con el objetivo de generar sinergias.
El consejero de Ciencia, Borja Sánchez, ha subrayado que la nueva iniciativa permitirá “acompañar proyectos desde la idea hasta su aplicación real, para que una solución tecnológica deje de ser solo un prototipo y pueda convertirse en una herramienta útil para muchas explotaciones, empresas y muchos profesionales”.
Por su parte, el titular de Medio Rural, Marcelino Marcos, ha puesto de relieve la importancia del polo como instrumento estratégico para el occidente asturiano y ha apostado por la incorporación de la innovación, la investigación y la tecnología al sector agroalimentario y ganadero.
La jornada Paraíso Natural Impact ha servido también para reforzar la colaboración entre agentes públicos y privados en torno al desarrollo del medio rural. Durante el encuentro se han presentado iniciativas como el fondo Paraíso Natural Ventures, impulsado por la Sociedad Regional de Promoción, Caja Rural de Asturias y el Grupo Central Lechera Asturiana, que cuenta con un fondo de partida de dos millones, destinado a atraer empresas y proyectos innovadores capaces de generar empleo en la comunidad.
El director de la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación Sekuens, David González, ha explicado también el programa Paraíso Natural Scale Up, orientado a facilitar la implantación en Asturias de proyectos tecnológicos en fase de crecimiento vinculados al ámbito agroalimentario.






