La Consejería de Medio Rural y Política Agraria, en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ejecuta obras de emergencia en el monte de utilidad pública de Acebales, en Cangas del Narcea, para frenar los efectos erosivos provocados por los incendios forestales, que pueden arrastrar ceniza y piedras hacia el entorno de Villarino de Limés. Entre las primeras actuaciones destacan la instalación de fajinas y barreras naturales para estabilizar el terreno y retener sedimentos, medidas especialmente necesarias tras los graves incendios del pasado verano en Cangas del Narcea y Degaña.
Estas intervenciones se desarrollan dentro del proyecto de restauración hidrológico‑forestal declarado de emergencia a finales de noviembre de 2025. Los incendios dañaron 1.882,5 hectáreas de montes de gestión pública, de las cuales 56,27 pertenecen al monte de Acebales. En esta zona, especialmente vulnerable por la fuerte pendiente y a la pérdida de cobertura vegetal, los trabajos comenzaron en diciembre de 2025. La intervención inicial consistió en la corta manual del arbolado quemado y en el acordonado de restos, dispuestos de forma discontinua siguiendo las curvas de nivel. Estos cordones actúan como barreras que ralentizan la escorrentía superficial y retienen sedimentos.
Para reforzar esta protección, en las áreas de matorral se está instalando un sistema de fajinas, uno de los métodos más eficaces para terrenos recientemente quemados. Estas estructuras se construyen con postes de castaño clavados en el terreno y se rellenan con restos vegetales y tierra del entorno, formando plataformas que estabilizan el suelo y capturan los materiales arrastrados. Su diseño, también adaptado a las curvas de nivel y a las características del relieve, contribuye a frenar el avance de tierra, piedras y finos hacia zonas habitadas.
Junto con las medidas orientadas al control de la erosión, el proyecto incluye trabajos de construcción, mantenimiento y protección de infraestructuras viarias. Las pistas forestales existentes se están acondicionando con maquinaria especializada, con compactación del firme en los tramos que lo permiten. De modo paralelo, se instalan sistemas de drenaje transversal —mediante badenes y caños— para garantizar una correcta evacuación del agua y evitar que afecte a caminos, taludes y accesos vecinales.
Otra actuación prevista es la retirada y reposición de los cierres perimetrales deteriorados por el fuego. Los cercados antiguos se desmontan manualmente y se trasladan a un vertedero autorizado, mientras que los nuevos cierres de alambre de espino se colocan en las zonas de pastoreo colindantes con el monte, garantizando la seguridad del ganado y la adecuada delimitación de los terrenos públicos.
Con estas medidas, el Gobierno de Asturias refuerza su compromiso con la restauración de los montes afectados por incendios y con la protección de las poblaciones rurales.
Estas obras de emergencia buscan frenar los efectos erosivos que aún persisten tras los incendios y que pueden arrastrar ceniza y piedras hacia el entorno de Villarino de Limés. Además, se integran en una actuación más amplia orientada a recuperar la estabilidad del terreno, evitar la degradación del paisaje y reducir el riesgo de desprendimientos futuros que puedan afectar a infraestructuras y viviendas.






